Rumbo a la sostenibilidad

Sostenibilidad a Bordo

En un mundo cada vez más comprometido con el medio ambiente, la industria de los cruceros trabaja día a día por ofrecer un turismo más sostenible impulsando planes para la conservación de los recursos y la reducción de las emisiones contaminantes a bordo.

Actualmente, el sector de los cruceros se posiciona líder en materia medioambiental gracias a el uso de combustibles más limpios, el control de emisiones en la atmósfera y una política de cero descargas de aguas residuales no depuradas. Así lo señala el último informe titulado Evaluation of Cruise Industry Global Environmental Practices and Performance, donde se recoge que las compañías de CLIA -Asociación Internacional de Líneas de Cruceros – son las primeras en innovación, eficiencia y desarrollo de políticas medioambientales.

Además la declaración del 2017 como el Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo por parte de la ONU, y sus planes de sostenibilidad pactados en el 2015 para la Agenda del 2030, son la oportunidad única para concienciarnos a todos de la importancia de la cuestión medioambiental. Es el momento perfecto para que compañías privadas e instituciones públicas dedicadas al turismo, se sumen y contribuyan con el medio ambiente, y también, a la concienciación de los turistas.

La sostenibilidad a bordo se basa en tres líneas generales: la reducción del consumo de energía, la gestión de recogida y reciclaje de los residuos con una política de cero descargas de aguas residuales no depuradas y la disminución de la emisión de gases. Muchos son ya los barcos que ya se han comprometido adoptando medidas. Ejemplo de ello es el Informe de Sostenibilidad 2016 de Costa Cruceros. La flota de la compañía realiza el 100 % de la recogida selectiva de los residuos directamente a bordo. Cabe citar también, que durante el 2016 lograron reducir un 3% el consumo de combustible diario por pasajero y un 5 % en la huella de carbono, respecto al año anterior.

Estos progresos en materia medioambiental también le deben parte a los nuevos sistemas de navegación en los barcos, que están permitiendo reducir la cantidad de emisiones considerablemente. De hecho, las operadoras de cruceros de CLIA gracias a estos avances tecnológicos han adoptado, hace un tiempo ya, las Medidas de la Zona Especial del Báltico fijadas por la Organización Marítima Internacional. Estas reglas de tráfico marítimo, entre otras medidas, contemplan que los buques lleven integrados sistemas de navegación con propulsión de gas en el 2020 con el fin de preservar el medio ambiente. Iniciativa a la que los cruceros ya han decidido sumarse antes de tiempo viendo una gran oportunidad para un turismo más sostenible y ecológico.

Estos avances en la reducción de emisiones en los barcos queda de manifiesto en la Memoria Anual 2016 publicada por el Port de Barcelona, donde se ratifica que la calidad del aire a las orillas de la ciudad ha ido en aumento año tras año. En este documento también se recoge información sobre las aguas del puerto en los últimos 10 años.

Por su parte, también se ha producido un incremento en la calidad de las aguas gracias a la política cero de no vertido de agua sin tratar que cumplen los barcos de cruceros y la labor que el Port de Barcelona hace por la preservación de las aguas de la zona.

Seguramente, el próximo paso hacia un futuro cada vez más sostenible será conseguir que también los pasajeros se involucren en la sostenibilidad a bordo de forma más activa, con el fin de lograr un mayor compromiso con el medio ambiente. Un turismo más sostenible y responsable es posible entre todos.

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