Rumbo a la sostenibilidad

Barcelona recibirá este año los primeros cruceros impulsados por gas natural licuado (GNL)

El puerto barcelonés es, junto a Rotterdam, uno de los más avanzados en la regulación de la operativa con este combustible

Redacción

El Puerto de Barcelona recibirá este año los dos primeros cruceros impulsados por Gas Natural Licuado (GNL), un combustible alternativo mucho menos contaminante que reduce las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) y óxidos de azufre (SOx) -nocivas para la salud- y elimina las partículas en suspensión sin necesidad de hacer costosas instalaciones en las chimeneas de los barcos para proceder a la limpieza de estas partículas tal y como os contamos anteriormente en artículos como el referente al Symphony of the seas.

La planta de regasificación, propiedad de Enagás permite acoger en puerto a cruceros propulsados con gas natural licuado.

 El puerto barcelonés tiene una “ventaja competitiva” para la llegada de barcos que usen este combustible más limpio gracias a que cuenta en sus propias instalaciones con una planta de regasificación, propiedad de Enagás. Esta empresa ha realizado una importante inversión para habilitar un pantalán que permita suministrar GNL a las gabarras (barcos con depósitos incorporados) que serán las encargadas de hacer la recarga en los buques, según explica a EscalaBCN el responsable de Medio Ambiente del Puerto de Barcelona, Jordi Vila.

La Organización Marítima Internacional (OMI) aprobará en 2023 un ambicioso programa para que el transporte marítimo en su conjunto (todo tipo de embarcaciones) reduzca en 2050 en un 50% sus emisiones totales de C02.

El GNL es el combustible para el transporte marítimo más limpio disponible en la actualidad.  Reduce entre un 10 y un 15 % la emisión de CO2, causante del cambio climático, en un 80 % las de NOx  y suprime las partículas en suspensión. El GNL “es el único combustible alternativo para barcos que existe hoy en día y reduce emisiones contaminantes que son básicas para los puertos”, según Vila. La Organización Marítima Internacional (OMI) aprobará en 2023 un ambicioso programa para que el transporte marítimo en su conjunto (todo tipo de embarcaciones) reduzca en 2050 en un 50% sus emisiones totales de C02.

AIDAnova y Costa Smeralda

Los dos primeros cruceros impulsados por GNL que llegarán a Barcelona serán el AIDA Nova (en el mes de abril) y el Costa Smeralda (en noviembre). Se trata de los dos primeros navíos de crucero en todo el mundo que utilizan GNL. La industria de cruceros ha anunciado recientemente un compromiso histórico para reducir en toda la flota las emisiones unitarias de CO2 (por pasajeros y por distancia recorrida) en un 40% para 2030, comparado con los datos de la flota en 2008.

Según el Estudio de Calidad del Aire publicado por el Port de Barcelona, los cruceros son los responsables del 14% de las emisiones en puerto evolucionando esta cifra a la baja

Existen 400 puertos en todo el mundo en los que se concentra la actividad de suministro de combustible convencional (bunkering, en el argot técnico), pero se estima que sólo 150 van a estar preparados para que se pueda repostar GNL. En el Mediterráneo, Barcelona, Marsella, Cartagena y Valencia (mediante el uso de una planta de gas en la vecina localidad de Sagunto) son los puertos equipados en la mitad occidental, mientras que en el Mediterráneo Oriental los puertos preparados están en Grecia y Turquía.

Referente en regulación

El Puerto de Barcelona, junto con el de Rotterdam (Holanda), es de los más avanzados en la regulación de toda la nueva operativa relativa al GNL, basada en el análisis de riesgo y los estudios de seguridad.

Vila considera “muy significativo” que sean los cruceros las primeras embarcaciones que hayan apostado por este nuevo combustible más limpio. En 2030 está previsto que el 30% de los nuevos cruceros usen este combustible para propulsarse, según estudios de prospectiva.

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