Haciendo escala

‘BCN Unique shops’, una oferta comercial genuina que gusta al crucerista

Más de un centenar de establecimientos, en colaboración con el programa BCN Unique Shops, defienden una oferta basada en la experiencia para el viajero de cruceros

por Marta Albiñana

Son unos 130 establecimientos, alejados de las principales arterias comerciales de Barcelona. Son tiendas de barrio, que llevan impreso el sello de lo singular y genuino de la ciudad. Y son sitios que, además de dotar de color local, dinamizan la vida de su entorno. Muchos de estos negocios, reunidos bajo el sello BCN Unique Shops –un programa del consorcio Turisme de Barcelona lanzado en 2018 con el fin de potenciar la oferta comercial más auténtica–, reivindican el valor del cliente crucerista y quieren atraerlo a través de propuestas auténticas y basadas en una experiencia que va más allá de la adquisición de un producto.

Barcelona es el primer destino en turismo de compras en el conjunto de España y el tercero en Europa, según Turisme de Barcelona. El 86% de sus visitantes considera que es una ciudad para ir de ‘shopping’ y el 40% desea dedicar parte de su estancia a esta actividad. Las compras representan el 22% de la facturación del viajero en su visita a la Ciudad Condal. Además, el 40% de los visitantes son “repetidores”, por lo que conocen lo representativo de la capital catalana y disponen de más tiempo para sumergirse en barrios con carácter propio y un comercio más alternativo.

Es un turista respetuoso, con inquietudes culturales, alto poder adquisitivo, muy interesado en el patrimonio local y que sabe apreciar lo singular que ofrece Barcelona”

CEO de OZZ Barcelona ‘concept store’

Los cruceristas, especialmente los que llegan con días de antelación a la ciudad para disfrutarla con tiempo antes de embarcar, son buenos compradores y por ello  Turisme de Barcelona distribuye el Barcelona Shopping City Map en las seis terminales del puerto de la ciudad y en la cabina de información turística situada en el World Trade Center. Además, las Unique Shops tienen una importante visibilidad en el plano de BC Rewards –programa y app del tour operador BC Tours dirigida al crucerista-, que se distribuye en las líneas de cruceros de Royal Caribbean, explica Eva Camins, del programa Barcelona Shopping City de Turisme de Barcelona.

Ozz Barcelona, un espacio multifuncional del Borne dedicado a la moda y el co-working

Hasta el anillo de compromiso

“Queremos involucrar al cliente crucerista. Lo conocemos bien y lo apreciamos. Es un turista respetuoso, con inquietudes culturales, alto poder adquisitivo, muy interesado en el patrimonio local y que sabe apreciar lo singular que ofrece Barcelona”. Así lo cree José Ferraz, CEO de OZZ Barcelona, un ‘concept store’ que aglutina moda, arte y cultura en una comunidad creativa en el corazón del barrio de El Born, fundamentada en los pilares del slow fashion, la producción local, la moda sostenible, emergente, los tejidos ecológicos y el comercio justo. El 10% de sus clientes son cruceristas –en su mayoría norteamericanos y de Europa del norte- pero le gustaría ampliar ese porcentaje. “El crucerista que recibimos racionaliza la compra porque le gusta diferenciarse. Es sensato, entiende nuestro concepto y no compra de forma compulsiva”, sostiene Ferraz. Aparte de lo que comercializa, OZZ Barcelona celebra en su espacio eventos de las marcas que acoge y ofrece visitas a los talleres de los diseñadores del barrio para los turistas.

Ferraz aporta una anécdota, grabada a fuego en su memoria, para ilustrar su ferviente defensa del turismo de compras que llega por mar. “Un señor norteamericano vio nuestros productos en las redes y se fijó en una sortija de una diseñadora de joyas. Se puso en contacto con nosotros para comprarla como anillo de compromiso. Nos dijo que visitaría Barcelona en crucero, junto a su futura esposa. Al desembarcar, se escapó de ella como pudo, entró en la tienda, se hizo con la joya y se fue. ¡Esa misma noche le pidió matrimonio!”

El crucerista, un cliente formado e informado

Angelica Heinbach, directora creativa de Mosaiccos, tienda y taller donde se da a conocer el arte milenario del mosaico y de la técnica del ‘trencadís’ de Gaudí, señala que el turista de cruceros supone, a día de hoy, un 5% de su clientela, en especial familias y parejas. “El crucerista ya nos ha buscado en las redes. Está muy formado e informado. Quiere aprender la técnica mientras disfruta de una experiencia única con los suyos creando su propio souvenir. Y muchos continúan el aprendizaje en sus países”, cuenta Heinbach. “Definitivamente, es un cliente muy importante, que valora la artesanía y queremos que crezca”, remata.

Andrea Arquero, general manager de la firma Antonio Miró, insignia de la moda con sede en Barcelona y más de 35 años de trayectoria, expresa su también su interés por el público crucerista. “Deseamos acercarnos a las empresas de cruceros para ofrecer algún tipo de promoción -como descuentos o experiencias-, e incluso comisiones, ya que es un público de calidad y nos interesa muchísimo”.  La compañía realizará dos talleres: un desfile desde el punto de vista del director creativo, Albert Villagrasa, y un viaje a través del mundo y de la historia de la marca Antonio Miró, que ha vestido a personalidades como John Malkovich, Bigas Luna o Pep Guardiola.

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