ProtagonistasRumbo a la sostenibilidad

Un Salón Náutico ecológico y emprendedor se consolida como cita para amantes del mar

por Gonzalo Pérez

Catamaranes solares, drones submarinos que filtran microplásticos y propulsión eléctrica, algunas de las novedades de un certamen que apuesta por la sostenibilidad

Catamaranes solares, fabricados con fibra totalmente reciclable y que además recogen los residuos plásticos flotantes que encuentran mientras navegan, boyas y drones submarinos que detectan y filtran microplásticos, propulsión eléctrica para barcos, fondos de inversión como Seastainable Ventures o empresas como Sea2see o Sloppy Tunas dedicadas a fabricar gafas de sol (la primera) o ropa de baño, con residuos plásticos recogidos y entregados por pescadores. Si el Salón Náutico de Barcelona ya había dado en sus pasadas ediciones un muestra clara de su apuesta por la sostenibilidad, ha sido este año en el que ha querido dejar, de una manera muy clara en todas sus secciones y actividades, que es indispensable cuidar del planeta y, específicamente, del medio que da sentido a un evento como éste: el mar.

El certamen, ha registrado un crecimiento del 7%, ha contado con la participación de 290 expositores y más de 700 embarcaciones (180 en la muestra flotante) en más de 26.000 cuadrados netos de superficie expositiva

Organizado por Fira de Barcelona con la colaboración de la Asociación Nacional de Empresas Náuticas (ANEN), la ecología, la innovación y el fomento del networking han sido los pilares de la edición de 2019. El Salón Náutico se ha consolidado como la mayor plataforma comercial y de divulgación de la náutica de recreo de España y una de las más importantes de Europa. Las cifras así lo demuestran: el evento ha ocupado el área del que es el principal puerto recreativo de la ciudad (el Port Vell), agregando además la extensión al completo del Moll de la Fusta. Durante cinco días, profesionales del mar, aficionados a la náutica, barceloneses y visitantes de la ciudad amantes de los barcos han podido disfrutar de multitud de actividades para todo tipo de gustos y perfiles: desde actos profesionales, conmemorativos o simplemente ocio relacionado con el mundo marítimo.

Las instalaciones del Salón Náutico se extendieron desde el Port Vell a la Marina 92

Barcelona y su especial relación con el mar

El presidente del Salón Náutico, Luis Conde, ha afirmado que “la actividad llevada a cabo en estos cinco días demuestra que la reactivación del sector náutico es una realidad” y se ha mostrado “orgulloso” de que el Salón Náutico de Barcelona marque la singladura que ha de seguir el sector hacía la sostenibilidad y la innovación, enfocada a cuidar y respetar aún más nuestros mares y océanos. El certamen, ha registrado un crecimiento del 7%, ha contado con la participación de 290 expositores y más de 700 embarcaciones (180 en la muestra flotante) en más de 26.000 cuadrados netos de superficie expositiva, uno de los mejores registros de los últimos años.

La empresa ibicenca ‘La Bella Verde’ asociada en su proyecto a la fundación IBI (dedicada a la limpieza de los mares) resultó ganador con su proyecto protagonizado por catamaranes 100% sostenibles

De entre estas 700 embarcaciones expuestas en tierra y agua, hemos encontrado entre ellas 23 catamaranes, 20 barcos de vela ligera y deportiva y quince embarcaciones nominadas al prestigioso premio European Yacht of the Year (ocho en la categoría de velero y siete en la de embarcaciones a motor). Éstos han sido los grandes atractivos de esta edición que ha tenido además al ciudadano de Barcelona como protagonista y que ha ofrecido hasta un centenar de actividades como el VI Festival de Paddle Surf, la Barcelona Paddle Race, salidas en bicicletas acuáticas, ‘bautismos de mar’ en barcos de vela ligera, talleres de Marina Tradicional o la Noche de la Náutica con presencia de actuaciones musicales, foodtrucks, charlas sobre náutica o visitas libres y guiadas a la mayoría de las embarcaciones allí atracadas.

Barcelona, capital del ocio marítimo

Una de las secciones del certamen, celebrada por segundo año consecutivo, ha sido el Nautic Tech Professional Investment Forum, en él, empresas dedicadas a la náutica exponen sus proyectos frente a un jurado entre los que se encontraban desde Toni Tió, Presidente Ejecutivo del Barcelona Clúster Nautic , Amazon Web Services, representantes del 4Y4N (evento inscrito al Mobile World Congress) o Carles Rúa, director de Innovación de Port de Barcelona. En él, la empresa ibicenca ‘La Bella Verde’ asociada en su proyecto a la fundación IBI (dedicada a la limpieza de los mares) resultó ganador con su proyecto protagonizado por catamaranes 100% sostenibles al ser fabricados éstos con fibras perfectamente reutilizables (al contrario de la habitual fibra de vidrio presente en muchos cascos), por su propulsión enteramente solar o a vela, y su sistema de recogida de plásticos mediante redes. Otras empresas, radicadas en este caso en Barcelona como GPA Seabots, dedicados al desarrollo de boyas, drones marítimos y sistemas de detección y filtrado de microplásticos, denotan la preocupación patente en el sector por el cuidado del entorno y la búsqueda por parte de emprendedores y empresas de soluciones que se sumen a este cometido.

Maarten Bernhart, fundador de ‘La Bella Verde’ (proyecto ibicenco ganador del Nautich Tech

Con tres puertos de carácter deportivo-recreativo en una línea de costa de apenas más de 7 kilómetros (Port Olímpic, Port Vell-Marina Bcn92, y la recién estrenada Nova Bocana junto al hotel W), Barcelona cuenta con una de las mayores concentraciones de superficie marítima dedicada a la vela y al ocio marítimo del mundo. Si a esto le sumamos la actividad del Port de Barcelona como primer puerto de cruceros de Europa, no podemos sino llegar a la conclusión de que la relación de la ciudad con el mar vive muy posiblemente el mejor momento de toda su historia. La apuesta de todos los agentes implicados; puertos, empresas asociadas, ciudadanos, operadores de cruceros y eventos de este tipo está ya sin duda alineada con ese sentimiento ya tan indiscutiblemente barcelonés: mirar al mar y cuidar de él para poder seguir disfrutándolo. El Salón Náutico este año ha querido avanzar afortunadamente, y mucho, en ese esfuerzo.

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